Capítulo 25





-¿Estás segura de que no quieres que duerma en el sofá?, no quiero incomodarte...-
-Que no.- le interrumpí.- Hay suficiente espacio para las dos.- dije arrastrándole hacia la habitación y con una inmensa sonrisa se dejó conducir por mí.
A continuación, Michael se quitó el suéter que le había prestado, quedándose sólo con una camiseta blanca, peligrosamente ajustada a su esbelta musculatura. No pude evitar mirarle como una boba, de manera muy poco discreta.
Aquella camiseta dejaba al descubierto su torso irresistiblemente masculino, delineando la definida forma de sus músculos.
De pronto sentí la necesidad de desviar la vista, estúpidamente avergonzada.
-Voy a vestirme, ya vuelvo.- dije caminando hacia el baño con el pijama en mis manos.
Cerré la puerta a mis espaldas y recargué mis manos en el borde del lavabo.
Observé directamente mi imagen en el espejo, soltando todo el aire contenido en mis pulmones.
¿Qué clase de estupidez ocurría conmigo?
Cerré mis ojos con fuerza y concentré toda mi atención en apaciguar mi agitada respiración.
Pero mi corazón mantenía su alocada carrera. Sólo le había visto en camiseta y aquello había bastado para provocar una catástrofe con mi pulso.
Volví a observar mi reflejo y no pude evitar reírme de mí misma. Estaba actuando como una tonta. ¿Era posible que sólo vislumbrar su exquisito cuerpo a través de una delgadísima y ajustada tela desatara semejante desastre?
-Oh vamos Liz, esto es demasiado.- susurré.
Perfecto, ahora estaba hablando con mi reflejo. Lo que me faltaba.

Debía tranquilizarme y tomar las cosas con calma, pero con sólo pensar en que Michael estaba a unos cuantos metros me lo hacia cada vez más difícil.
Pero estaba obligada a enfrentar la situación. No podía seguir actuando como una niña asustada... ¿o si?, después de todo, yo misma me había puesto en esta encrucijada a sabiendas de lo que ello significaría.
¿En qué momento había perdido el control sobre mis palabras?, si hubiera sido capaz de reprimir aquel impulso suicida de invitarle a dormir, me encontraría a salvo de caer en cualquier tipo de tentación.
¿Cómo resistiría tenerle a mi lado toda la noche sin dejarme llevar por mis alocados sentimientos?, muy buena pregunta.
No tenía ni las más minima idea de la forma en que reaccionaría ante su peligrosa cercanía. Pero no podía traspasar ningún tipo de límite si quería conservar la cordura, y por supuesto, a él. Además Michael era mi amigo, y los amigos también pueden dormir juntos, no era nada del otro mundo, así que no tenia razón para ponerme tan nerviosa.

Rápidamente me calcé mi clásico pijama, una delicada camiseta color turquesa y unos shorts, antes de armarme de valor y girar la manecilla de la puerta para dirigirme hacia la habitación.
-Vamos, no seas miedica.- susurré al tiempo en que comenzaba a caminar lentamente.

Pero lo que me encontré al entrar en la habitación no fue precisamente lo que me esperaba.
Michael ya estaba recostado sobre la cama, con una expresión impasible, exquisitamente perfecta. Sus ojos se encontraban cerrados, mientras aquellas larguísimas y oscuras pestañas enmarcaban sus parpados de manera sutil. Y sus labios entreabiertos le conferían el aspecto más dulce y enternecedor que podría haber imaginado jamás.
Y entonces, atraída por aquella enigmática fuerza de atracción que Michael ejercía sobre mí, no pude resistir las ganas de acercarme un poco más a él.
¿Cómo se sentiría el rose de sus labios sobre los míos?
Bueno... si me acercaba un poco más él no lo notaria, así que, ¿por qué no averiguarlo?

Me aproximé hacia él, sigilosamente, mientras mi corazón repiqueteaba a mil por hora. Y entonces, deteniéndome un momento, observé detalladamente aquel rostro bello hasta lo imposible.
Incliné mi cuerpo, para embriagarme con su dulce aliento y rosar sus labios sólo un brevísimo segundo que me bastaría para saciar aquella necesidad apremiante.
Pero de pronto, mi cuerpo perdió toda estabilidad debido a aquel brazo que, estrechando mi cintura con suma destreza, había logrado que mi equilibrio se esfumara.
Michael, partido de la risa me tumbó rápidamente a su lado.
-¡Michael!
-¡Caíste, campanita!
-Eres realmente bobo, ¿lo sabias?- dije mientras le asesinaba con la mirada.
Y entre sus sonoras carcajadas, suspiré aliviada de que Michael, aparentemente, no se había percatado de mis intenciones.
-No te enojes, pequeña. De todas formas ha sido increíblemente divertido engañarte.
-Sí, muy divertido.- Murmuré enfuruñada.
-Te ves especialmente adorable cuando te enojas.- dijo Michael inclinándose hacia mí.
Y entonces no pude hacer otra cosa que observar sus ojos.
-¿Lo haces a propósito?- pregunté de pronto.
-¿Hacer que?
-Mirarme de esa forma...- murmuré sin ser capaz de terminar la frase.
Michael sonrió de aquella manera arrebatadoramente pícara.
-¿Y de qué forma te miro, Liz?
-De esa forma tan... -
-¿Tan qué?
“De esa forma enloquecedoramente seductora, Michael.”- pensé.
-Olvídalo, Mike.- dije intentando desviar el tema.- ¿No tienes sueño?, debes estar agotado.
-La verdad es que no.- respondió recargándose sobre su costado, sin dejar de observarme.- Suelo dormir muy poco, ¿sabes?, a veces paso noches enteras sin poder conciliar el sueño.
-Pues si hoy es una de esas noches, te haré compañía. ¿Está bien?
-Gracias, pequeña.- respondió deslumbrándome con una inmensa sonrisa. ¿Había algo en este mundo que le superara en encanto? Claro que no.
-¿Estás segura de que a tus amigas no les molestará que pase la noche aquí?-
-Segurísima. Además, no creo que te veas muy bien andando por ahí en esas pintas.- dije soltando una risita burlona.
-Sigue burlándote de mí y verás como te va en otra guerra de cosquillas.
Reí nuevamente, sin poder evitarlo.
Con Michael todo era tan fácil y simple. Cada momento era especial si de él se trataba.
Guardó silencio, mientras sentía su mirada clavada en mí. Le observé, respondiendo a aquellas pupilas que reflejaban un mar de pensamientos, los cuales se mantenían en secreto para mí.
-¿En que piensas, Michael? – inquirí suavemente, dejándome llevar por la curiosidad. Me recosté sobre mi costado derecho, para así mirarle directamente a los ojos y adentrarme en la inmensidad de ellos.
-En todo, Campanita. En la vida, sus misterios, en el presente, el futuro. En ti.- dijo Michael observándome como si la vida dependiera de ello.-
¿Crees en el destino, Liz?, porque ahora me atrevería a decir que yo sí creo en él, aunque nunca antes lo había hecho. Pero cuando me pierdo en tus ojos, pequeña, no encuentro otra explicación más que recurrir a la misericordia que Dios tuvo de mí, o simplemente al hecho innegable de que el destino, quizás, se apiadó de la soledad en que vivía. Campanita, ¿alguna vez has sentido que alguien es simplemente todo cuanto buscabas?, ¿que al observar sus ojos aquel frío vacío en tu pecho se consume, desapareciendo por completo, dejando únicamente calor?, ¿lo has sentido, Liz?
Pues yo sí. Y no sabes cuanto agradezco al cielo por ello.

Guardé silencio entonces, intentando conservar aquel momento.
Las palabras de Michael hacían eco en mi mente. ¿Qué si había sentido alguna vez lo que él describía?
Por supuesto que sí.
Cada palabra me pareció increíblemente precisa, ya que con exactitud era eso lo que ahora sentía, observando sus ojos, perdiéndome en ellos.
Y que fantástico me pareció en aquel instante la seguridad de que él era quien había ocupado el inmenso vacío que hace tanto reinaba en mi pecho.
Porque si él estaba conmigo, todos los fantasmas de mi pasado se reducirían a sombras que ya no me alcanzarían.
¡Y cuanto dolor sentí al adentrarme en la inmensidad de sus ojos!
Porque ahora su dolor, era mi dolor.
-Gracias por aparecer en el momento en que más lo necesitaba, Campanita. No sabes lo importante que eres para mí.- dijo Michael acariciando mi rostro.
-No Michael, no tienes nada que agradecerme. Siempre estaré contigo, ¿me oyes?, pase lo que pase. Siempre.
-Siempre.-
Y entonces, mi cuerpo encontró su refugio perfecto. Michael me estrechó entre sus brazos, mientras hundía mi rostro en su pecho, embriagándome de aquel exquisito aroma que enloquecía mis sentidos. Y cuando el sueño comenzaba a arrastrarme hacia la inconciencia, sentí como algo suave rozaba mi frente. ¿Sus labios tal vez?
-Te quiero, Campanita.- 








Chicas, no saben cuanto siento tardar tanto en publicar, pero el tiempo se ha vuelto realmente incontrolable. Este es mi ultimo año antes de ingresar a la universidad, y debo concentrar mis energías en ello. Necesito rendir en los últimos exámenes, ya que de eso depende mi futuro. Se que esperar semanas por un capitulo no es nada agradable, pero os pido comprensión. Tengan claro que por ningún motivo dejaré la novela, aunque tarde en publicar. También os agradezco sus comentarios, los cuales son mi alimento ¿saben? adoro encontrar sus opiniones aquí. Ana Maria, Anónimos, Malena, Emely, Rocio, Julia, Gipsy, Mitzuki, Catalina, les agradezco infinitamente por dejar sus comentarios. Perdón si se me escapa algún nombre. Y a todos aquellos lectores que no se han animado a opinar, ¿Por qué no dejar un comentario?, no les tomará mucho tiempo. 
Como siempre, os pido que comenten qué les ha parecido el capi.
Gracias por seguir esta historia.
Las adoro con todo el corazón
Nathalie.








11 comentarios:

Emely Jackson dijo...

Aaawww!!! Me ENcanto este Capitulo Naty!!realmente estabas Inspirada, Bueno, Siempre lo estas!!! xD
Te Entiendo Perfectamente con Lo De Tus Estudios, Es Muy Importante que Te Consentres tambien en ellos....Gracias por el capi, estubo muy Hermoso .....Espero el Beso, Digo! El Proximo Capi!! (xD)

Besitos :3

Isabel Jackson dijo...

Ahhhhhhhhhhhhh Ya me imagino la cara de Mike si te Hubiera descubrido Besandolo! Continua!

Anónimo dijo...

YAA QE LO BESE QE LO BESE! 8)
Me encanta tu novelaa enserio!
espero qe mañana y pasado puedas subir esta buenisisma hasta deberias subir 2 por dia 8)
Buno Muchas Gracias x Tu Novela enserio!
awwww :'3

Malena Jackson dijo...

ohh que lindo capitulo creeme que disfruto esta novela ...como te contaba realmente VIVO cada capitulo !! puedo sentir el romanticismo entre Michael y Liz y las dudas de Liz sobre si seguir un paso mas con Michael o no ( pienso que son dudas naturales de cualquier mujer y mas si se trata de Michael !!) este capitulo vino cargado de emociones !! tendremos que esperar a ver el desenlace de esta noche que sin importar como termine siempre sera magica !... no te preocupes amiga si te demoras , entendemos que estas con tus estudios ocupada y aunq quisieramos que el dia tenga 40 horas solo tiene 24 :) no te preocupes aqui estaremos tus fieles lectores que no te abandonaremos jejeje ....besos ah ! yo tambien te quiero mucho !♥ gracias por compartir tu novela conmigo ..que tengas una linda semana !!

JuliaGo... dijo...

No puede ser!
Que estuvieron a punto!
Casi se me sale el corazón cuando Liz se acerca a Michael!... Y las palabras que le dice! Ha sido hermoso, de principio a fin. Me encantó, siempre me encanta.

No te preocupes, linda. Que nosotras siempre estaremos aquí esperando impacientes a que publiques un nuevo capítulo. Entendemos que tienes una vida más allá de esta novela, y siempre contarás con nuestro apoyo. También quiero agradecerte por tus comentarios en mi novela, son muy dulces. Gracias.

Y me despido! Un beso, linda!

ana maria dijo...

obvio tontita, te entendemos, en el colegio yo tambien estoy re muerta ajajajaj pero bueno, gracias por el capitulo ¿bueno? y oye necesito que porfavor me des tu perfil de facebook porque hay algunas cosas que quisiera que tu supieras ¿bueno?, besitooos, chauuu ( hay Dios si que se me dificulta el español).

Nathalie dijo...

Ana Maria, al costado derecho del blog puedes encontrar el perfil de facebook de la novela. Ahí aparezco como propietaria de la pagina :) Si quieres hablar conmigo, agregame!
Chicas, les agradezco con todo mi corazón los comentarios. Las quiero!

MitsukiXD dijo...

Me encantooooo *.*, nose xq lo que mas me encanto fue cuando mike hablo de lo que sentia , =3
no te preocupes xd , te entiendo , y esperare todo lo que te demores, soy tu fiel seguidora :)

pero estoy impaciente por el prox :)

lily Jackson dijo...

me encanta tu novela...pero ya quiero el capitulo 26 jeje pero te entiendo con eso del estudio porque yo tambien estudio

Anónimo dijo...

awwwwwww dios me enkanta esta nove cada vez k estoy extresada o en tension leo esta historia y se desaparecen mis penas y x eso tengo k decir k cada capitulo es magico y hermoso gracias nathalie x brindarnos una linda historia de nuestro michael¡¡¡ besos y abrazos¡¡¡¡ att:diana

carme dijo...

gracias Nathali...he llorado..he sentido..ese AMOR que no entiende de espacio ni de tiempo. ese que siempre està ahí passe lo que passe..el AMOR immutable..innocente.
Te agradezco tus escritos me curan el alma
Gracias y sé que Michael te estará sonriendo siempre.

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